Freaky Tales: Oakland se convierte en un cruce de historias, música y violencia
Freaky Tales toma como escenario el Oakland de 1987 para construir una narración formada por cuatro historias conectadas. En lugar de seguir a un solo protagonista, la película reúne a personajes pertenecientes a mundos muy distintos: una estrella de la NBA, un policía corrupto, un dúo femenino de rap, unos punks adolescentes, un grupo de neonazis y un cobrador de deudas. Cada recorrido tiene su propio tono, pero todos terminan avanzando hacia un mismo punto de colisión.
La estructura de la película funciona como una mezcla de relatos que se van contaminando entre sí. Las decisiones y conflictos de un grupo repercuten en los demás, mientras Oakland deja de ser un simple fondo urbano para convertirse en una presencia constante. La ciudad aparece ligada a la música, a la cultura popular y a una tensión social que atraviesa las distintas experiencias de sus habitantes.
Ese carácter coral permite que Freaky Tales pase de la energía de una historia criminal al pulso de una aventura musical o al enfrentamiento de un grupo de jóvenes. La película no plantea estos elementos como compartimentos aislados: los utiliza para formar una sola corriente narrativa, con personajes que se encuentran de manera inesperada y situaciones que adquieren una dimensión cada vez más desbordada.
El reparto reúne a Jay Ellis, Pedro Pascal, Ben Mendelsohn, Normani, Dominique Thorne, Jack Champion, Ji-young Yoo y Angus Cloud. Sus personajes representan distintos rostros de la ciudad y ayudan a que la película mantenga una escala amplia, capaz de pasar de los espacios deportivos y callejeros a los ambientes vinculados con la música, el cine y los conflictos de grupo.
En manos de Ryan Fleck, la propuesta combina acción, crimen y comedia sin abandonar su identidad de relato fragmentado. El resultado busca transmitir la sensación de una ciudad viva, impredecible y atravesada por recuerdos, sonidos y encuentros improbables. La ambientación en 1987 también permite que el periodo tenga un peso expresivo dentro de la historia, especialmente por la relación entre la música y la identidad cultural de Oakland.
Más que presentar una aventura lineal, Freaky Tales apuesta por el choque entre perspectivas. Sus cuatro historias se complementan para mostrar cómo personajes que aparentemente no tienen nada en común pueden terminar unidos por la violencia, la música o las circunstancias. Esa combinación le da a la película un ritmo cambiante y una personalidad propia dentro del cine criminal con elementos de comedia.
La película llegó a los cines el 4 de abril de 2025 y cuenta con la producción de MACRO, Entertainment One y Gowanus Projections. Su propuesta está pensada como un recorrido por un Oakland nocturno, musical y conflictivo, donde cada encuentro puede alterar el rumbo de los demás. En ese cruce de destinos se encuentra el principal atractivo de una cinta que convierte varias historias independientes en una sola experiencia colectiva.















