Los Cretinos: una aventura animada contra la crueldad y el abuso de poder
En Los Cretinos, la imaginación de Roald Dahl llega al cine animado con una historia protagonizada por una pareja de villanos tan desagradables como ambiciosos. Jim y Credenza Twit no se conforman con comportarse mal en privado: sus planes ponen en riesgo a toda una ciudad y los empujan a buscar una posición de poder que les permita imponer sus propias reglas.
La película sigue el enfrentamiento entre estos antagonistas y dos niños decididos a detenerlos. Para hacerles frente, los jóvenes encuentran aliados en una familia de animales mágicos, cuya participación convierte el conflicto en una aventura fantástica llena de humor, caos y trabajo en equipo. La premisa conserva el gusto de Dahl por los personajes exagerados y las situaciones disparatadas, pero amplía el universo de la historia hacia una lucha colectiva por recuperar el equilibrio.
El corazón de la película está en esa alianza poco común. Los niños no enfrentan el peligro desde la fuerza, sino desde la colaboración y la capacidad de encontrar apoyo en quienes los rodean. Los animales mágicos aportan una dimensión de asombro a la aventura, mientras que la amenaza de los Twit da forma a un relato sobre la manera en que la crueldad puede crecer cuando nadie se atreve a confrontarla.
Phil Johnston escribe y dirige esta adaptación animada, desarrollada para Netflix a partir del libro The Twits, de Roald Dahl. Es la primera adaptación cinematográfica de esa obra y traslada su humor irreverente a un formato pensado para combinar comedia, fantasía y entretenimiento familiar. La animación corre a cargo de Jellyfish Pictures, en colaboración con The Roald Dahl Story Company y Netflix Animation Studios.
El reparto de voces reúne a Margo Martindale y Johnny Vegas como Credenza y Jim Twit, la pareja que desencadena el conflicto. Maitreyi Ramakrishnan interpreta a Beesha Balti y Ryan Anderson Lopez da voz a Busby Mulch, mientras Emilia Clarke, Natalie Portman, Timothy Simons y Nicole Byer completan el elenco principal. Sus personajes forman parte de una comunidad amplia, en la que humanos y animales deben encontrar una forma de actuar juntos.
El tono de Los Cretinos apuesta por la comedia física, los elementos musicales y una estética fantasiosa. El humor nace del comportamiento absurdo de sus villanos y de la energía desordenada de una aventura en la que los protagonistas deben ser tan ingeniosos como sus adversarios. La película también incorpora animales parlantes y un sentido de espectáculo que refuerza su vocación de cuento animado para compartir en familia.
Más allá de sus bromas y situaciones extravagantes, la historia plantea un contraste sencillo: frente a quienes intentan dominar mediante la intimidación y el egoísmo, la respuesta surge de la empatía, la imaginación y la unión. Con su mezcla de fantasía, sátira y aventura, Los Cretinos convierte el universo de Roald Dahl en una travesía animada donde la cooperación es la principal herramienta para hacer frente a los villanos.













