Wicked: Por Siempre: una amistad al borde del destino de Oz
La historia de Elphaba y Glinda llega a su desenlace en Wicked: Por Siempre, la continuación directa de la adaptación cinematográfica del musical de Broadway. Bajo la dirección de Jon M. Chu, la película retoma el vínculo entre dos mujeres que alguna vez compartieron aulas, canciones y sueños, pero que ahora se encuentran separadas por sus decisiones, por la presión del poder y por la manera en que Oz ha elegido juzgarlas.
Elphaba, interpretada por Cynthia Erivo, vive escondida en los bosques del reino después de haber sido convertida en la figura de la Malvada Bruja del Oeste. Mientras la opinión pública la presenta como una amenaza, ella continúa luchando por la libertad de los Animales silenciados y busca exponer la verdad que conoce sobre el Mago, encarnado por Jeff Goldblum. Su exilio no representa una renuncia a sus convicciones, sino el precio de desafiar un sistema que necesita construir enemigos para conservar su autoridad.
Al otro lado de Oz, Glinda, interpretada por Ariana Grande, ha asumido el papel de símbolo de la Bondad. Instalada en el palacio de la Ciudad Esmeralda, disfruta de la fama y de los privilegios que acompañan a esa imagen pública. Sin embargo, detrás de su apariencia luminosa persiste la culpa por haberse alejado de Elphaba. Bajo la guía de Madame Morrible, interpretada por Michelle Yeoh, Glinda es presentada como una figura capaz de tranquilizar a las masas y sostener la idea de que todo marcha bien bajo el gobierno del Mago.
La aparente estabilidad comienza a resquebrajarse cuando Glinda se prepara para casarse con el príncipe Fiyero, interpretado por Jonathan Bailey. A pesar de su creciente popularidad, la separación de Elphaba sigue siendo una herida abierta. Glinda intenta mediar entre su antigua amiga y el Mago, pero sus esfuerzos no producen la reconciliación esperada. Por el contrario, las diferencias entre ambas se hacen más profundas y las decisiones de una terminan afectando directamente el futuro de la otra.
La película también muestra cómo ese conflicto alcanza a personajes cercanos a las dos protagonistas. Boq y Fiyero deberán enfrentar transformaciones que cambiarán sus vidas, mientras Nessarose queda expuesta a nuevas amenazas. La llegada de una chica proveniente de Kansas altera todavía más el equilibrio del reino y conecta la historia de Elphaba y Glinda con los acontecimientos que el público reconoce del universo de Oz.
El centro emocional de Wicked: Por Siempre no está únicamente en la lucha entre la supuesta Bondad y la supuesta Maldad, sino en la dificultad de mirar de frente a alguien que alguna vez fue esencial. Elphaba y Glinda han tomado caminos opuestos, pero ninguna puede desprenderse por completo de lo que aprendió junto a la otra. Su amistad funciona como el punto de tensión de todo el relato: es una fuente de dolor, pero también la posibilidad de comprender cuánto han cambiado y cuánto de su pasado permanece intacto.
El reparto vuelve a reunir a Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Ethan Slater, Marissa Bode, Michelle Yeoh y Jeff Goldblum, con la participación adicional de Bowen Yang y Bronwyn James. La película conserva la conexión con el musical creado por Stephen Schwartz y Winnie Holzman, inspirado en la novela de Gregory Maguire, y amplía el recorrido cinematográfico de sus personajes hacia un cierre marcado por la identidad, la responsabilidad y las consecuencias de la fama.
Cuando una turba enfurecida se levanta contra la Malvada Bruja del Oeste, Glinda y Elphaba deben reunirse una última vez. Ya no pueden refugiarse en las versiones de sí mismas que Oz ha construido para ellas. Para cambiar su propio destino y alterar el futuro del reino, tendrán que reconocerse con honestidad y empatía. Ese reencuentro convierte a Wicked: Por Siempre en una conclusión centrada tanto en la batalla por Oz como en el vínculo que, pese a todas sus fracturas, todavía define a sus dos protagonistas.














