El Conjuro 4: Últimos ritos y el último caso de los Warren
Con El Conjuro 4: Últimos ritos, la saga de terror inspirada en las investigaciones de Ed y Lorraine Warren vuelve a colocar a la pareja frente a una amenaza sobrenatural de grandes dimensiones. La película retoma a los personajes interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga en una etapa distinta de sus vidas, cuando ambos intentan mantenerse alejados de los casos paranormales después de años de enfrentarse a fenómenos difíciles de explicar.
Ese retiro, sin embargo, no puede durar para siempre. La historia los lleva hasta el caso de la familia Smurl, una investigación que pronto adquiere una gravedad especial por la naturaleza de la entidad involucrada. Lo que comienza como un nuevo expediente dentro de la trayectoria de los Warren se transforma en una experiencia mucho más peligrosa, dominada por una presencia demoníaca que parece superar los horrores conocidos en entregas anteriores.
La película también amplía el lugar que ocupa Judy Warren dentro de este universo. Ya como adulta, la hija de Ed y Lorraine deja de ser únicamente una figura vinculada al pasado de sus padres y se convierte en parte activa de la investigación. Mia Tomlinson interpreta a Judy, quien acompaña a sus padres junto a Tony Spera, encarnado por Ben Hardy. Esta incorporación modifica la dinámica habitual de la saga y acerca el conflicto al núcleo familiar de los Warren.
El regreso de Judy permite que el terror no dependa solamente de la casa embrujada o de la aparición de una fuerza maligna. La amenaza se relaciona directamente con la familia y con las consecuencias de una vida dedicada a investigar lo inexplicable. En ese sentido, Últimos ritos plantea un enfrentamiento en el que el trabajo de Ed y Lorraine deja de ser una actividad externa para convertirse en un riesgo que puede alcanzar a quienes más quieren.
Michael Chaves vuelve a dirigir la franquicia, después de haber participado en la expansión de este universo cinematográfico. La producción reúne nuevamente a figuras vinculadas a la saga, entre ellas James Wan y Peter Safran, mientras que el guion está firmado por Ian Goldberg, Richard Naing y David Leslie Johnson-McGoldrick, a partir de una historia desarrollada por Johnson-McGoldrick y James Wan.
El reparto se completa con Rebecca Calder, Tilly Walker y Elliot Cowan como integrantes de la familia Smurl, además de Shannon Kook como Drew Thomas. Sus personajes acompañan una historia que conserva el interés por los casos presentados como reales, pero que concentra el conflicto en la relación entre los Warren, su hija y el precio emocional de enfrentarse una vez más a una presencia demoníaca.
Más que presentar otra investigación aislada, El Conjuro 4: Últimos ritos funciona como una continuación centrada en el legado de sus protagonistas. Ed y Lorraine regresan a un terreno que conocen bien, aunque esta vez la amenaza no solo pone a prueba sus métodos, sino también la forma en que han protegido a su familia a lo largo de los años. La película combina así el horror sobrenatural con una dimensión familiar que coloca a Judy en el centro de la última etapa de los Warren.


















