Jurassic World: Renace lleva la supervivencia jurásica a una isla prohibida
La saga Jurassic vuelve a cambiar de escenario y de protagonistas con Jurassic World: Renace, una aventura de ciencia ficción que retoma el mundo de la franquicia cinco años después de los acontecimientos de Jurassic World Dominio. La historia parte de una nueva realidad: la presencia de los dinosaurios se ha reducido considerablemente y las especies que permanecen con vida sobreviven en regiones ecuatoriales aisladas, bajo condiciones parecidas a las de su antiguo hábitat.
En ese contexto, la película plantea una misión tan arriesgada como ambiciosa. Las tres criaturas más grandes que todavía existen —una terrestre, una marina y una aérea— conservan en su ADN la clave para desarrollar un medicamento con beneficios capaces de cambiar la vida de millones de personas. El objetivo parece científico, pero la forma de conseguirlo pertenece por completo al terreno de la acción: localizar a esos animales, obtener el material genético y salir con vida de un entorno donde la naturaleza vuelve a imponerse.
La encargada de dirigir la operación es Zora Bennett, una experta en operaciones encubiertas interpretada por Scarlett Johansson. Zora no trabaja sola. A su lado se encuentra Duncan Kincaid, su miembro de mayor confianza, encarnado por Mahershala Ali, mientras que el paleontólogo Dr. Henry Loomis, interpretado por Jonathan Bailey, aporta el conocimiento necesario para comprender a las criaturas que el equipo debe rastrear. La misión también involucra a Martin Krebs, un representante de la industria farmacéutica interpretado por Rupert Friend.
El planteamiento cambia cuando el equipo se cruza con una familia civil cuya expedición en bote termina volcada por dinosaurios acuáticos. Reuben Delgado, interpretado por Manuel García-Rulfo, queda atrapado junto a sus hijos Teresa, Xavier e Isabella, interpretados por Luna Blaise, David Iacono y Audrina Miranda. A partir de ese momento, la misión deja de ser una operación controlada y se convierte en una lucha compartida por sobrevivir.
El grupo termina varado en una isla prohibida que alguna vez albergó una instalación de investigación relacionada con Jurassic Park. El lugar no funciona únicamente como escenario para nuevas persecuciones: también representa una parte oculta de la historia de la franquicia. Entre especies de dinosaurios muy distintas, los personajes se enfrentan a un descubrimiento siniestro que permaneció escondido durante décadas. La película utiliza así la exploración de la isla para conectar el peligro inmediato con un pasado científico que todavía tiene consecuencias.
Detrás de esta nueva etapa se encuentra Gareth Edwards, director de una película que busca recuperar la sensación de expedición peligrosa sin repetir exactamente la estructura de las entregas anteriores. El guion corre a cargo de David Koepp, quien también escribió el guion de la primera Jurassic Park, a partir de los personajes creados por Michael Crichton. La producción reúne nuevamente a figuras vinculadas con la saga, entre ellas Frank Marshall y Patrick Crowley, con Steven Spielberg como productor ejecutivo.
La presencia de Scarlett Johansson, Mahershala Ali, Jonathan Bailey y Manuel García-Rulfo marca el relevo de la historia hacia un grupo que no llega a la isla para admirar a los dinosaurios, sino para extraer de ellos un recurso considerado esencial para el futuro humano. Esa premisa permite que Jurassic World: Renace combine persecuciones, exploración y misterio dentro de una aventura donde cada hallazgo puede ser tan peligroso como las criaturas que lo protegen.













